La investigación varietal constituye el núcleo de nuestro enfoque. Al desarrollar semillas más resistentes a enfermedades (hongos, virus, bacterias) y plagas, contribuimos a reducir la necesidad de utilizar tratamientos químicos. Además, estas variedades adaptadas a diversos suelos y climas presentan una mayor tolerancia al estrés abiótico, como la sequía o la salinidad. El resultado es un mejor control de los rendimientos y una respuesta adecuada a los retos a los que se enfrenta la agricultura.